viernes 18 de julio de 2008

TOM WAITS: UN DIAMANTE QUE SE QUIERE MANTENER CARBÓN

Crónica de una noche para la historia




Martes, 15 de Julio de 2008.
Las 21:30 pasadas. El Auditori del Forum está abarrotado y la electricidad flota en el ambiente. Es tanto el nerviosismo entre la audiencia que casi se puede tocar. Por fin las luces se apagan. El murmullo de excitación se torna clamor al adivinar las siluetas de los músicos ... y entonces aparece el. Una figura recortada en la oscuridad, que se acerca a la tarima central, iluminada por un halo de luz. Ahí esta, con su traje desgastado y su bombín. Pega un zapatazo en el suelo, levantando una polvareda y así da comienzo la ceremonia. Bienvenido, Tom. Llevabamos tiempo esperándote.

A lo largo de su carrera, Tom Waits ha cosechado innumerables sobrenombres: poeta maldito, vagabundo borracho, predicador apocalíptico, buhonero ambulante, ilusionista de circo...
Su música ha sido definida como una deconstrucción vanguardista de blues y folk, con elementos jazzisticos, de cabaret y vodevil...
Todo tópicos. Puede que ciertos, pero Tom Waits es todo eso y mucho más. Intentar catalogarlo con cuatro frases frías y culturetas no haría justicia a unos de los artistas más excepcionales y talentosos de nuestra época.
Nunca olvidaré mi primer contacto con su música: ya había leído algo sobre el cuando me tropecé con Swordfishtrombones en una tienda de discos. Pocas veces me he comprado un album por la portada, esta fué una de ellas. Recuerdo como si fuera ayer poner la cinta en mi cutre radiocasete de doble pletina y el impacto que me causó cuando comenzó a sonar Underground, el primer tema.
En esa época yo seguía una estricta dieta de guitarras distorsionadas: el Grunge rompía la pana y también estaban Guns'N'Roses, Los Enemigos, Jane's Addiction... pero esto sonaba como nada que hubiese escuchado antes.Era un ritmo atávico y estrafalario. Y entonces entró esa voz vasta y cavernosa, ladrando histriónicamente y, la verdad, fue amor a primera vista.
Varios fans de Waits me han dicho que les costó entrar en su música y es algo que nunca he entendido. Desde el primer momento en que lo escuché ejerció una fascinación barbara en mi. ¿Tal vez porqué conectó con mi lado infantil al recordarme al Monstruo de las Galletas? no lo se, pero desde luego, Tom me entró como agua (algo que no puedo decir de muchos otros músicos de los que ahora soy fan y en su día me costó asimilar. Curiosamente ahora la mayoría me parecen más convencionales que Tom)
Han pasado los años y las canciones de este singular tipo ha seguido acompañándome, erizándome los pelillos del cogote en innumerables ocasiones. Y con cada nuevo album que saca el milagro se sigue produciendo.

A estas alturas os estaréis preguntando si esto es una crónica de su concierto o que coño es. Vale, me estoy yendo por los cerros de Ubeda. Lo cierto es que me resulta difícil plasmar con palabras lo vivido durante las 2 horas y algo que duró el concierto. Tal vez por las sensaciones encontradas que despertó en mi.
Porqué si, Tom brilló, pero no deslumbró.
Tal vez mis expectativas eran exageradísimas dado quien era...¿o no? porqué recuerdo algunos momentos verdaderamente climáticos ( como cuando tocó esa preciosidad llamada Johnsburg, Illinois al piano ) y pienso que hubiera sido posible, que sin duda hubiera sido el mejor concierto que mis ojos han visto si el repertorio se hubiera enfocado de un modo diferente y Mr. Waits hubiese hecho alguna otra concesión a la galeria. No fue así y seguramente, lo recordaré como uno de los mejores conciertos que he visto, pero no el mejor. Y viniendo de alguien como Tom, que está por encima del resto, me dió rabia.
No se trata de que echara en falta determinadas canciones (que si, las eché en falta) Eso es lo de menos, porqué tiene tantísimas y tan buenas, que sabes que aunque no toque tus favoritas, el repertorio no se va a resentir. Tom lo sabe, y para no aburrirse, cambia constantemente de una noche a otra muchos de los temas. En directo hace gala de una voz todavía más salvaje, cavernosa y descarnada que en las versiones en disco. Retuerce las melodías, las lleva por caminos más oscuros e inaccesibles...Tom es un diamante que se quiere mantener carbón (como su Black Market Baby) Ese es el motivo de que en algunos momentos yo no obtuviera todo el goce que a priori esperaba. Tengo algunas canciones suyas tan metidas dentro, y el las gruñía, bastardeandolas de un modo tan diferente...sumado a eso, amagar el riff de la brutal Goin' Out West para luego pasar de ella y dejarnos salivando, o acortar el bis a dos canciones (acostumbra a tocar tres) siendo la última una revisión (poco adecuada para cerrar) de Dirt In The Ground, tampoco ayudó a que saliera del recinto flotando en un éxtasis divino.
Salí más bien con una mezcla de emociones contradictorias: Por un lado feliz porqué hubo momentos sobrecogedores, porqué el sueño se cumplió y había valido la pena. Por otro apenado, por no exprimirlo todo lo que esperaba y porqué tenia la triste sensación de que no volvería a tener oportunidad de ver a Tom de nuevo...


Ahora recuerdo cuando, días antes del concierto, alguna gente me miraba escandalizada cuando les decía el precio que habíamos pagado por la entrada. Y la verdad es que en ese sentido no me arrepiento para nada. Si pudiera volver atrás, lo que si haría seguramente seria comprarme la entrada para verlo también el día anterior. Y es que en el fondo 2 horas de Tom me supieron a poco. ¡Un doblete hubiera estado tan bien! Y al acabar el show, con ayuda de Roser, lo hubiera secuestrado y nos lo hubiéramos llevado a casa. Porqué que te toque la mágica Innocent when you dream al piano de ese modo, y poder vivirlo con alguien especial al lado tuyo, para quien sabes que esa canción también significa tanto...eso no tiene precio, my friends. Y, claro, estaría bonito poder vivir eso cada noche.

Conforme pasan los días, y las emociones se van reposando, la balanza va cayendo cada vez más del lado de la satisfacción.
Recuerdo con una sonrisa estúpida en el rostro a Tom chapurreando el pequeño monólogo de I'll Shoot the moon en un castellano digno de Cantinflas borracho. Lo recuerdo hablando de las odiosas reuniones familiares antes de embarcarse en una dislocada y cachonda versión de Cemetery Polka.
Aun puedo verlo enfatizando cada pequeño matiz de sus maravillosas letras, no solo con su voz sino con su cuerpo, retorciendose y gesticulando.
Que grande cuando la gente le pidió a gritos canciones: "Burma Shave!!!" le dicen y el responde " Es mi cuñado!", "Downtown Train!" y hace ademan de apuntarselo en una libretita imaginaria.
Que placer escuchar en directo esa voz surgida de las profundidades, reverberando poderosa, áspera, abismal y bella.
Puedo llevarme a la tumba haberle visto cantar Singapore (simulando con su garganta el sonido de los truenos y la lluvia al acabar...acojonante), Way Down In The Hole, la conmovedora Lost In The Harbour al harmonio, Make It Rain ( con el precioso detalle de la lluvia de confeti dorado sobre su cabeza al final), esa perla escondida que es Trampled Rose, la enorme Hoist That Rag, que nos transportó a las puertas del infierno por unos instantes, una emotiva Hold on, y ese inesperado fragmento (que supo a gloria) de Russian Dance durante la mítica Rain Dogs.
Cuanto carisma y cuanto talento. Que tío tan especial.

Antes he dicho que probablemente no fué el mejor concierto de mi vida. Pero cada vez tengo más claro que fué algo único, mágico e irrepetible.
Jamás veré a Frank Sinatra.
Tampoco a Elvis.
Ni a James Brown, ni a Billie Holiday.
Pero desde ahora podré decir con orgullo que si, que por fin he visto a Tom Waits.
Esa experiencia no la cambio por nada.


Ilustración cortesia del gran "Magic Hands" Sagar

martes 17 de junio de 2008

ADIOS A LOS SOPRANO...



Anteayer acabé de ver el último capitulo de la temporada final de los Soprano

¿Y que puedo decir? Bueno, para empezar que ESTE POST ESTA LIBRE DE SPOILERS (respirad tranquilos, my freaky friends).

Se me han hecho eternos los días hasta tener el dvd con los episodios finales entre las manos. Desde que anunciaron su salida parecía que nunca iba a llegar: que si la temporada saldría en dos packs por separado, que si luego posponían sin motivo la fecha de lanzamiento del segundo ... reconozco que viví una agónica espera, sabiendo que esos mismos capítulos estaban al alcance de un solo click gratuito en Internet y que miles de personas ya habían visto la gran finale en su momento.
Podía haberme ahorrado todo el padecimiento perfectamente, del mismo modo que hacemos muchos con los capítulos de otras series maravillosas - como Perdidos - los cuales pirateamos sin escrúpulos pocas horas después de su emisión en primicia por la tele, recién saliditos del horno

Pero sucede que Los Soprano no es Perdidos. Si Perdidos es una apetecible hamburguesa americana en su punto, los Soprano equivale mas a un plato de alta cuisine, que merece ser paladeado del modo adecuado. Llamadme romántico, pero con esta serie no concibo otro modo de hacer las cosas que esperar( o desesperar) por la edición de la temporada de turno en dvd, para hacerme con ella, desenvalar la caja, contemplar el diseño, y poder sostener esa preciada alhaja en mis manos...algo físico que atesorar orgulloso en mi estantería y que al pasar por al lado  pueda mirar, tal vez acariciar y sonreír.Es un ritual que recomiendo y que con esta serie, vale la pena seguir.

Existen antecedentes de series brillantes, como La Dimensión Desconocida, Twin Peaks, los primeros Simpsons... que elevaron los standards de calidad a los que la caja tonta nos tenia acostumbrados. Oasis en medio del desierto.

Luego llegaron Tony Soprano y compañía y el panorama televisivo cambió. Esta serie estaba tan cuidada hasta el último detalle, que supuso un toque de atención sobre las posibilidades que la pequeña pantalla podía ofrecer: Un guión, unas interpretaciones y una coherencia interna al nivel del mejor cine, con la ventaja de que podía alargarse horas, horas y más horas, con lo que esto supone de positivo si sabes desarrollar cada uno de las situaciones con sutileza y en profundidad y cada uno de los personajes en toda su complejidad y riqueza de matices.
Y en eso creo que no hay (difícil que la haya) una serie de una calidad tan exagerada como Los Soprano
Dios, ¡pero si en estos siete años he acabado conociendo más a fondo las motivaciones, miedos, sueños y angustias de ese grupo de tarados que protagonizan la serie que la de muchas personas reales que conozco !... Ha sido mucho tiempo cada vez más absorbido, viviendo con más intensidad los gozos y las sombras de Tony Soprano y sus disfuncionales familias (tanto la de sangre, como la formada por ese entrañable puñado de sociópatas con que "trabaja").
Por no hablar de la maestría con que están filmadas algunas escenas, el magnífico uso de la música, la cuidada fotografía...
La mayor influencia cinematográfica de los Soprano la encontramos en la deslumbrante Uno de los nuestros (tal vez mi peli preferida) pero no cometáis el error de creer que esta serie  va simplemente de mafiosos porqué es mucho más que eso. Es una tragedia griega, un tapiz inmenso y complejo, tejido durante siete años y sin una puntada mal dada.
Esta ultima semana Roser y yo hemos estado, por última vez, experimentando nuevas peripecias dentro del pellejo de Tony Soprano.
En los primeros momentos de esta coda de la sexta temporada una sombra de fatalidad se palpa en el ambiente, como calma que precede a la tormenta. Luego...pasan cosas, y nos vemos abocados a un desconcertante y discutido final (que tardas en asimilar, pero que visto fríamente encaja perfectamente en una serie tan fresca e iconoclasta como ha sido Los Soprano).

La verdad es que la ansiedad que tenia por ver la serie hasta que esta cayó en mis manos, con el paso de los episodios se fue convirtiendo en tristeza.
Porqué de repente, al comenzar a ver el ultimo episodio, me di cuenta de que aquella era la ultima vez que iba a contemplar a Tony cruzando en su coche el puente de N.Y a Jersey durante los títulos de crédito, y entonces se me hizo un nudo en la garganta.
Ya no habria mas noches del Sábado, transportado al Bada Bing, con las strippers, la coca y las conspiraciones en el cuarto trasero.
No más tardes de verano con los chicos en Satriale's, engullendo algún bocata de provolone, pimientos y cappocola en la terraza mientras se burlan de los federales en su cara.
No más "desapariciones misteriosas" de miembros de esta familia, de aquella familia, de la otra.
No más guerras en las callejuelas, en los restaurantes, en los lugares menos sospechados, entre Nueva York y Nueva Jersey.
No más momentos involuntariamente cómicos, patéticos y de algún modo entrañables protagonizados por tío Junior.
No más yonkies delirios de grandeza hollywoodiense de Christopher Moltisanti
No más Silvio Dante haciendo gala de su sensatez, su elegancia,sus dotes de imitador de Pacino.
No más diálogos inoportunos, salidas de tono, bromas chabacanas e hijoputeces de Paulie Gualtieri.
No más crisis de identidad ni búsquedas de su reafirmación por parte de Carmela.
No más cenas opíparas en el Nuovo Vesubio, con el pobre Artie Bucco metiéndose donde no debe.
No más ataques de pánico de Tony. Ni infidelidades, ni sesiones privadas con la Doctora Melfi, ni explosiones de ira acojonantes, ni desarmantes (por inesperadas) demostraciones de amor, honor o lealtad, ni travesuras infantiles, ni excursiones a la nevera, ni noches en bata viendo los documentales sobre estrategas en el History Channel...
Tony: ¿porqué eres tan cabronazo y sin embargo has llegado a caerme tan bien? Porqué te han hecho un personaje humano, Tony, seguramente por eso.
Definitivamente, voy a echarte mucho de menos.

martes 25 de diciembre de 2007

ZIMMERMIAN

Un amigo de los que no abundan me ha hecho hoy un regalo inesperado que me ha llegado a los higadillos. Sabiendo de mi (en ocasiones insana) obsesión por Dylan, se ha desmarcado con este bonito detalle:


Yes, ladies and gentlemen: un retrato de tito Bob circa finales de los 80/principios de los 90 (o eso calculo por el peinado y las arrugas en la cara, ojo a mi frikismo) En aquella epoca el de Minnesota volvió a maravillar a sus seguidores con la grabación del mágico disco "Oh Mercy" su obra más inspirada en años.
Hoy era el cumpleaños de mi amigo (es cierto, vaya putada de dia para cumplir años) pero ha aparecido con esta sorpresa debajo del brazo, como si en realidad fuera el mio. Porqué es un tio detallista al que desde aqui el cariño y la gratitud me empujan a volverle a felicitar: ¡¡¡¡¡¡FELICIDADES, PATAAAAAANNN!!!!!! Considera parte de este post una felicitación lanzada al ciberespacio. La otra parte es una reivindicación de tu arte.
Yes,yes,yes: Un retrato de Zimmerman por Damián.
Lo he llamado Zimmermian.

miércoles 28 de noviembre de 2007

La dictadura de la belleza (y 2): No se libra ni Dios.

Si el post anterior lo ocupaba el Rey del Rock, en este (en cierto modo relacionado) aportaré una reflexión sobre el Rey de reyes. Un tipo tambien carismático (quizá no tanto, pero entrañable al fin y al cabo). Alguien capaz de ofrecer hace 20 siglos performances del calibre de caminar sobre el agua, o multiplicar unos pocos panes y peces para miles de personas, o invocar al primer zombie conocido de la historia...¡¡y todo esto 20 siglos antes de Anthony Blake!!.
Esta vez no reivindicaré ninguna etapa de la carrera de Jesucristo por considerarla infravalorada, porqué precisamente no es el caso.
Coñas out, Cristo (como personaje histórico y político) siempre me ha producido curiosidad y fascinación, pero fetiches personales aparte, ¿a que viene hablar de JC relacionandolo con un post sobre Elvis? Pues de nuevo: la dictadura de la belleza. Y es que la inapelable dictadura de la belleza, culpable de desordenes alimenticios extremos, la misma que convierte al Elvis gordo en blanco facil de las bromas gratuitas de algunos insensibles, llegó a afectar al mismo Dios hecho carne, que no podemos decir que fuera precisamente un tipo con la autoestima baja o que se dejara influenciar mucho por las modas imperantes. Me impactó descubrir este estremecedor dato el pasado Septiembre, durante una improvisada visita a una Iglesia de Vitoria:


¿No notais algo raro? Si, amigos: incluso en un momento tan crucial y doloroso como el de su propia crucifixión, ¡Jesus se preocupa de meter barriga! ("está imagen quedará para la posteridad asi que más vale causar buen impresión" debia estar pensando el pobre tipo en ese momento)
La diferencia no es mucha entre esta instantanea y la del cutre Pepito Piscinas de extraradio,con bañador Marco Paquetti y paquete de Celtas en el calcetín que, aguantando el aire, esconde buche del modo más natural que puede...
Dramático

lunes 8 de octubre de 2007

La dictadura de la belleza (1): Reivindico al Elvis Gordo.

Fué hace alrededor de un mes más o menos. Se celebraba el 30 aniversario de la muerte del Rey y los medios de comunicación se hacían eco de la noticia.
Dio la casualidad que a la hora de la sobremesa tenia puesto El Club de TV3 en la tele. No soy experto en periodismo ni lo pretendo pero cuando se ponen a hablar de algún tema del que tu tienes un conocimiento más o menos “profundo” en programas de este estilo, descubres que en estos magazines, tan ligeros y amenos; siempre se cae en una flagrante falta de documentación.
Así que cuando, postrado en el sofá, impotente en mi estado de semiinconsciencia; vi que comenzaba un debate sobre Elvis con entre otros el insoportable cantante dels Pets, me eché a temblar.
No quiero extenderme en exceso sobre los incómodos minutos que viví a continuación. Simplemente quería dejar constancia aquí de mi opinión sobre ese tópico absurdo (que obviamente el repelente Gavaldà se encargó de sacar a colación) que dice que Elvis era un gran cantante y performer en los 50, pero que acabó de modo totalmente patético, aburguesado y convertido en un cantante de casino (esto último dicho de modo peyorativo, como si actuar en un casino significara de por si que ya eres un mal artista. O sea como Frank Sinatra, Tom Jones y tantos otros ¿no?).
Vamos a ver, Gavaldà, (que te crees el Paul McCartney catalán y en lo único que te pareces es en que los dos tenéis cara de culo): ¿como te atreves a soltar eso delante de tantísima audiencia?, y a todo aquel que esté de acuerdo con susodicha aseveración:¡¡GILIPOLLAS!!.
Si verdaderamente apreciáis la música de Elvis en los 50 os reto a compraros la caja recopilatoria de los 70 Walk A Mile In My Shoes y a escuchar su contenido. Os reto a ver el dvd That’s The Way It Is e incluso el celebérrimo Aloha From Hawai.
Os reto a que reviseis todo eso, a ver si os atreveis a mantener ese estúpido tópico en pie después.
Verdaderamente, la única etapa discreta de Elvis es la de los 60, cuando se vio prácticamente obligado por su manager a perder el tiempo en todos esos descafeinados musicales de Hollywood al más puro estilo Pili y Mili.
Si en los 50 descubrió e hizo llegar el Rock’n’Roll a toda el planeta, a finales de los 60 y de ahí para adelante regresó por la puerta grande y tuvo momentos de verdadera gloria artística. La inmediatez , la pureza y la rabia de sus comienzos tal vez se diluyeron un poco pero a cambio de eso estaba esa descomunal voz más melodramática que nunca, ese espectáculo que solo el podía dar con su magnetismo y su carisma y esas CANCIONES esculpidas en mármol blanco (la lista de temas memorables de esa época es larga, muy larga).
Luego están los que dicen que El Rey dejó de gustarles cuando empezó a basar sus vestimentas en la de los superhéroes del comic (¡verídico! ahí está el Capitán Marvel Jr) y se fué deformando grotescamente. “Es que como al final no era guapo y estaba fondón, ya no molaba”. En fin, este último argumento, si somos un poco sensibles, me parece que no es necesario ni rebatirlo.
Hace ya muchos días que pasó el aniversario del fallecimiento del Rey.
Pero hoy me apetecía recordarlo a mi no porqué toca, sino porque se lo merece. Y también un poco, como se merece.
The King is gone, but he’s not forgotten.


Ilustración de Sagar Fornies

domingo 1 de julio de 2007

Enredado en Tristeza

Por la mañana temprano brillaba el sol
yo estaba tumbado en la cama
preguntándome si ella habría cambiado
si su cabello sería rojo aún
Sus parientes decían que nuestra vida juntos
iba a ser dura seguro
nunca les gustó la ropa que se hacía mamá
la cuenta de papá no abultaba lo suficiente
Y yo estaba parado en la cuneta
la lluvia caia sobre mis zapatos
me dirigia a la Costa Este
Dios sabe que he pagado algunas deudas
con esfuerzo
enredado en tristeza.

Estaba casada cuando la conocí
pronto se divorciaría
la ayudé a salir de un follón, supongo
pero empleé demasiada energía
Condujimos aquel coche tan lejos como pudimos
abandonándolo en el Oeste
rompimos una oscura noche triste
coincidiendo en que era lo mejor
Ella se volvió para mirarme cuando ya me alejaba
la oí decir por encima del hombro
“volveremos a encontrarnos algún día
en la avenida”
enredados en tristeza.

Encontré un empleo en los grandes bosques del norte
hasta hice de cocinero
pero aquello nunca me gustó demasiado
y un día dejé caer el hacha
así que vagando llegué a Nueva Orleans
donde por suerte me contrataron
para trabajar un tiempo en un bote pesquero
a las afueras de Delacroix
Pero entretanto yo estaba solo
el pasado pegado a mis talones
vi a un montón de mujeres
pero no podía sacármela de la cabeza
Y me fuí
enredando en tristeza.



Ella trabajaba en un local de strip-tease
Y me detuve a tomar una cerveza
Me quedé mirando el perfil de su cara
Tan nítido bajo los focos
Y más tarde, cuando la gente empezó a irse,
yo estaba a punto de hacer lo mismo
Ella estaba de pie detrás de mi asiento
Me dijo “yo a ti te conozco”
Yo balbuceé algo en voz muy baja, ella estudió las líneas de mi cara
Debo admitir que me sentí algo incómodo
Cuando se agachó a atarme el cordón del zapato
enredado en tristeza

Encendió la llama de la estufa
Y me ofreció una pipa
“Pensé que nunca me saludarías”, dijo,
“Pareces el típico tío callado”
Entonces abrió un libro de poesía
escrito por un poeta italiano del siglo XIII
y me lo pasó
y cada una de sus palabras sonaban a verdad
y brillaban como un carbón ardiente
brotaban de cada página
como si estuvieran escritas en mi alma de mí, a ti
enredadas en tristeza.

Viví con ellos en la calle Montague
en un sótano bajo la escalera
de noche había música en los cafés
la revolución estaba en el aire
Entonces él empezó a traficar con esclavos
Y algo murió dentro de ella
Tuvo que vender todas sus pertenencias
y se volvió muy fría
Y cuando la gota colmó el vaso
Yo me batí en retirada
La única cosa que supe hacer
fue seguir adelante
Como el pájaro que escapó
enredado en tristeza.

De modo que ahora estoy volviendo otra vez
Tengo que llegar a ella como sea
Toda la gente que conocíamos
ahora me parecen una ilusión
Algunos son matemáticos
Otras se casaron con carpinteros
No sé cuándo empezó todo
No sé qué estan haciendo con su vida
Pero yo todavía estoy en la carretera
dirigiéndome a otro cruce
Siempre hemos sentido lo mismo
sólo lo veíamos desde diferentes puntos de vista
Enredados en tristeza.
(BOB DYLAN)

miércoles 4 de abril de 2007

Grande Kiz!!



Joajoajoa!!Alucinógeno.Hoy mismo ha salido otra noticia en que Keith intenta retractarse de lo dicho ahi pero eso es lo de menos, el riff humano es enorme!!
PD: Gracias a Sergi por pasarme la impagable reseña